Libertad

Libertad era el título de lo que Antonio Gala signaba este pasado miércoles en El Mundo. Era, de principio a fin, una incitación directa a la reflexión sobre el concepto de libertad (que por mi parte tengo muy claro), estructurando el texto en variadas incógnitas sobre la cuestión. Una tras otra, como un reguero de gotas que no deja calmar el agua antes de dejar caer la siguiente. Y hasta que no lo leí, no tuve ni idea de cómo plasmar una idea que llevaba ya tiempo curándoseme dentro de la cabeza -no es barrica de roble, pero mejora a las ideas con el tiempo así como la madera a vinos-. Me siento un plagiador. O no. Porque lo mío, más que un empuje a hurgar conciencias o estrujar seseras, es una verdadera duda que me inquieta, sin interrogativas retóricas. Quizás por eso no sabía crearlo; porque no tengo ninguna respuesta con la que percutir el teclado, sólo tengo preguntas. Amplias, pero concretas.

Si innovar es cambiar algo introduciendo una mejora, ¿qué artes han innovado y cuáles? ¿Qué es hoy mejor que ayer? ¿Soy el único que ve cómo algunas cambian pero no innovan? Porque hemos pasado de las grandes pirámides egipcias y el Coliseo de Roma, pasando por los arcos angrelados de la Alhambra, a los grandes rascacielos neoyorkinos y las estructuras imposibles que desafían a la gravedad. De las cintas mudas en blanco y negro con Cary Grant, Chaplin y la belleza de Audrey Hepburn que ni en dos vidas los poetas no podrían versar,  al ambiente 3D que te lleva a vivir la película en su máxima expresión, con Leonardo Di Caprio, Morgan Freeman, Cate Blanchett o Jodie Foster. Pero, ¿de El rapto de Proserpina a las esculturas de material reciclado? ¿De los bailes de salón y el flamenco al jump style y el break dance? ¿De Las Meninas a las pinturas de brochazo único en el lienzo? ¿De las aventuras de El Quijote o Hamlet a los azotes en Las Cincuenta Sombras de Gray o el libro de la princesa del pueblo? ¿De las óperas de Mozart y Verdi al auto-tune de Justin Bieber y Kiko Rivera -salvando quizás en medio a gigantes del pop, el rock, el jazz o el heavy metal-? ¿Qué artes de las siete en discordia han innovado, y cuáles han cambiado? ¿Volveremos a sufrir hitos en la historia de la talla de Beethoven, sentando todos ellos los pilares más gruesos de la música clásica, base del resto de melodías posteriores cualesquiera? ¿Tendremos otro Cristo crucificado de Velázquez o más paisajes pastel de Monet? ¿Están las generaciones venideras condenadas a no volver a tocar la tecla del verdadero arte, esa que compone melodías que superan a sus predecesoras? ¿Ha alcanzado el hombre el límite de la cuasi perfección en algunas artes?

Mario Hidalgo | @SherlockBond_

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