Hannibal

No busquen en estas líneas (ni entre ellas) un análisis detallado de un experto cineasta. Como mucho una opinión personal, una breve observación y un par de consejos para todos los que, como yo, disfruten con buenas series de televisión. No hay spoilers.

Quizás ya no hubiera mucho de donde sacar tras cuatro películas sobre el mismo personaje, pero justo después de ‘Hannibal: el origen del mal’ (2007), podemos cuadrar cronológicamente esta serie. El Dr. Hannibal Lecter da nombre este thriller de 13 episodios en su primera temporada (que es de la que hablaré).

En la piel del caníbal tenemos a Mads Mikkelsen, al que tengo especial cariño por su papel en ‘Casino Royal’, de la saga doble cero. La personalidad del personaje se aleja quizás de la que nos suele mostrar en las películas, pero no deja indiferente. Desprende elegancia, finura, modales, educación sin límites y saber estar, incluso abriendo en canal la garganta de algún pobre entrometido. Tras abandonar su labor como cirujano, se dedica al psicoanálisis en su consulta privada, ayudando en lo que puede al FBI en sus casos más retorcidos. A la gastronomía (si es que se le puede llamar así) se dedica por afición, y lo hace como ya me gustaría a mí. Si uno se olvida de que lo que cocina es, por ejemplo, un pulmón humano, el doctor tiene la habilidad de abrir fácilmente el apetito en las escenas culinarias; y quitarlo en las que aparece el crimen. Un bucle de sensaciones mientras se recorre cada capítulo. La BSO durante la preparación de cada plato es una genialidad irónica que merece la pena disfrutar en silencio.

dsgs

Enfrente, hablando en casi todos los sentidos, tenemos a Will Graham (Hugh Dancy). Un papelón de los que me gusta recordar cuando hago un repaso de todo lo que veo y decido elegir lo mejor de cada serie. Will es agente del FBI y profesor de futuros agentes. Quizás una de las personas más inteligentes del cuerpo, con un nivel de empatía muy por encima de lo normal. Utiliza su habilidad para ponerse en el papel de los asesinos, observando las pruebas y la escena del crimen, y sacar un perfil del delincuente. Deja esa sensación de inteligencia incluso a través de la pantalla. Habla poco, pero cuando habla dice siempre algo importante. Justo lo que quiere decir, con las menores palabras posibles. Sin rodeos y con argumentos racionales. Es prudente y comedido con sus actos. Curiosamente las mismas cualidades expresivas que podemos ver en Hannibal. Sus guiones (y el de la serie en general) son muy buenos. No se hace denso ni tiene relleno inservible.

Por último (en esta presentación, que no en la serie), Laurence Fishburne da vida a Jack Crawford, director de Ciencias del Comportamiento del FBI. Supervisa a Will y Hannibal (por motivos que podéis ver en la serie y no voy a spoilearos), en sus trabajos con el FBI. Para mí siempre será Morfeo, el hombre que hizo creer a Neo, pero su papel aquí es digno de mención aparte. Un padre de familia, un buen jefe exigente, un hombre correcto, honesto, de ley. El típico alto cargo del FBI de cualquier película americana, pero bien interpretado. Quizás más correcto de lo que a veces debería ser.

Y hasta aquí puedo leer. El que quiera más puede verla y disfrutarla, como hago yo con cada partido de Modric.

Bon appétit.

Mario Hidalgo Platero| @ShelrockBond_

Anuncios

2 Comments

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s